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Robles sitúa a su secretaria de Estado a la cabeza del CNI: "No es una destitución, es una sustitución"



La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha sido la encargada este martes de dar cuenta del cese de la hasta ahora directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, que a primera hora ha sido destituida por el Gobierno tras la polémica por las escuchas a políticos independentistas y el hackeo a los móviles del presidente Pedro Sánchez y de la propia Robles. Eso sí, la ministra ha querido subrayar que esto no es una “destitución”, sino una “sustitución”. Sin embargo, en ningún momento se ha referido a qué ha motivado esta decisión, a la que Robles llevaba días resistiéndose en un pulso con el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños.

La decisión ha supuesto una ‘victoria’ parcial de quienes desde el Ejecutivo llevaban días anticipando la salida de Esteban, pero al mismo la ministra de Defensa ha logrado poner en su lugar a alguien de su entera confianza. Se podría decir que su choque de la semana pasada con Bolaños ha quedado, pues, en tablas.

Este martes, Robles se ha esforzado en dejar claro su férreo apoyo a la ya exdirectora, a los “3.000 hombres y mujeres” que forman el CNI y a su labor y se ha apuntado el tanto de que será sucedida por “otra mujer, funcionaria del CNI” y, a la sazón, su actual secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro.

“No le acepto la destitución, sino la sustitución”, ha dicho Robles en respuesta a un periodista durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. “Es una sustitución de una funcionaria del Centro por otra funcionaria del Centro”.

Robles ha dado las explicaciones sobre la destitución de Paz Esteban en la rueda posterior al Consejo de Ministros, que ha conocido el informe del Centro Criptológico Nacional (CCN) sobre otros móviles de miembros del Gobierno que pudieran estar infectados del virus Pegasus. Además de los terminales de Sánchez y de la propia Robles, la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha comunicado que también estuvo infectado el del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y que se ha detectado un intento “fallido” en el móvil del titular de Agricultura, Luis Planas.

Esta nueva constatación de espionaje en un móvil de un miembro del Gobierno y el intento en el caso de otro suponen nuevos elementos de la crisis que este martes se ha llevado por delante a la directora del CNI, aunque la encargada de dar explicaciones, Robles, no la ha responsabilizado en ningún momento de una “brecha de seguridad” que ha advertido de que es inevitable con el uso de las nuevas tecnologías y ante las “amenazas” en un contexto actual en el que en varias ocasiones ha mencionado la guerra de Ucrania. En ningún caso se ha mentado a Marruecos, bajo sospecha por el espionaje con Pegasus en plena crisis por la acogida humanitaria en España del líder saharaui Brahim Ghali y que casi afecta también a un ministro como Planas, que fue embajador en ese país.

Cosas mejorables

“Evidentemente, hay cosas que son mejorables”, ha admitido Robles sobre el hecho de que el CNI no supiera durante más de un año que alguien había hackeado el teléfono del presidente y otros dos ministros. Ha admitido “fallos”, pero una vez más ha restado responsabilidad al CNI, insistiendo en que le ocurre también al resto de países y que con las nuevas tecnologías “no existe la seguridad plena“.

“Está pasando en todos los países y por eso vamos a intentar que estos errores no se puedan producir, pero también le digo que no existe la seguridad plena, ni la salud plena, eso tiene que quedar muy claro”, ha apuntado Robles. El cambio a la cabeza del CNI es “un paso adelante” para “luchar con mayor eficacia” contra las amenazas que plantean las nuevas tecnologías y que, de nuevo, ha evitado relacionar con Esteban.

Desclasificar las escuchas

Robles sí ha subrayado su aportación en el otro elemento de la crisis, las escuchas legales que realizó el CNI a líderes independentistas, entre ellos, al actual presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, que han hecho tambalearse el necesario apoyo de ERC al Gobierno en el Congreso.

En este caso, la ministra ha subrayado que Esteban acudió al Congreso con todas las autorizaciones judiciales que dieron luz verde a estas escuchas y, como reclaman los partidos independentistas, se ha mostrado completamente a favor de que se desclasifique esta documentación. “Tengo la convicción tan plena de que todo se ha hecho con arreglo a la legalidad”, ha dicho Robles para apoyar la publicación. “Naturalmente que sí, que se desclasifique, transparencia máxima”. “Yo estaría absolutamente encantada porque los ciudadanos de España tienen derecho a saber, que sepan de verdad cómo se actúa con arreglo a la legalidad”.

“Sustitución”, no destitución

Este mensaje de Robles ha sido uno de tantos en una rueda de prensa repleta de afirmaciones por parte de la titular de Defensa sobre el “orgullo de ser española” y del trabajo no solo del CNI, sino de las Fuerzas Armadas y, en general de todas las fuerzas de seguridad del Estado, Robles ha evitado ir al motivo del cambio a la cabeza de los servicios secretos y ha intentado convertir la destitución de Esteban en una “sustitución”, además por otra mujer de su máxima confianza. Además de su actual secretaria de Estado de Defensa, Casteleiro fue su jefa de gabinete.

“Se puede imaginar mi comodidad por mi directora de gabinete, mi secretaria de Estado, la persona con la que yo trabajo cotidianamente”, ha dicho sobre la nueva directora del CNI al ser preguntada si se sentía cómoda dando cuenta este martes de los cambios en el Centro.

Robles se ha resistido a responder a si fue el presidente quien le instó al relevo y ha asegurado que la designación de Casteleiro la hizo ella, puesto que es su competencia como ministra de Defensa, pues de su departamento depende el CNI. Dentro de la “normalidad” que ha asegurado que ha habido en todo el proceso, la actual subsecretaria de Defensa, Amparo Valcarce, ascenderá ahora a secretaria de Estado, mientras que la directora general, Adoración Mateos, asumirá el cargo de subsecretaria del ministerio de Robles.

Cierre de la crisis

Sin embargo, el hecho es que la crisis por las escuchas legales a políticos independentistas y por el desconocimiento durante un año de que los móviles de varios miembros del Gobierno estaban siendo espiados por el programa Pegasus se ha cobrado la cabeza de la directora del CNI, dependiente del Ministerio de Defensa, quitando el foco a la responsabilidad que el Ministerio de Presidencia tenía también sobre la seguridad de las comunicaciones.

Ante esta tesitura, Robles ha insistido en la profesionalidad y la entrega de “los 3.000 hombres y mujeres” que forman parte del CNI, incluida la propia Esteban, para la que ha tenido un mensaje de agradecimiento que ha ido más allá del trámite. “Tengo que agradecer a Paz Esteban su trabajo callado y exigible al CNI, porque los que somos funcionarios públicos trabajamos por y para España, trabajamos para nuestros ciudadanos”.

Esteban seguirá vinculada al Centro del que es funcionaria desde hace 40 años, como su sucesora. “La sucesora en la dirección del CNI va a ser una mujer del CNI”, ha dicho Robles, que después ha añadido que como funcionaria del Centro, “lo conoce perfectamente, lo conoce mucho”.

“Para mí, es muy importante resaltar la posición del Gobierno de España de que tenemos unos servicio de inteligencia y un CNI formado por 3.000 hombres y mujeres responsables, trabadores, profesionales, generosos, que ponen cada día en riesgo su vida para trabajar por la libertad, la seguridad y los derechos humanos de los españoles, en España y en el mundo”, ha aseverado Robles.

Quizá para contrarrestar la crisis de imagen que ha provocado la crisis del espionaje, la ministra ha incidido en el “prestigio” que tienen los servicios secretos españoles en el extranjero -“respetables y respetados en todo el mundo”- y en el “orgullo” que es para ella participar en reuniones internacionales donde constata que el papel que juega el CNI.

En este sentido, ha descartado que pueda afectar a dos importantes citas internacionales de las que España será anfitriona muy pronto, la cumbre de la OTAN que se celebrará en Madrid el 29 y 30 de junio y la presidencia española de la UE, durante el segundo semestre de 2023. “Va sobre ruedas“, ha dicho sobre la preparación de estos eventos.

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